Capitulo 4

La música estaba en su máximo esplendor en el momento que el hombre se va dejando a Madison y Nicolas, este último se voltea a verla con molestia, sintiendo como su pecho ardía ante verla besándose con otro hombre.

—¿Qué crees que haces?---espeta Nicolas

—¿Perdón?---rie Madison alejándose y cruzando sus brazos

—¿Por qué estás besándote con otro hombre?

¿Cómo es que no me reconoce? —Se pregunta Madison

—¿Y por qué eso resulta ser un problema ahora?

—Llevo días tratando de llegar a ti y cuando finalmente vuelve a verte, estabas besándote con otro hombre.

—Y no veo que eso sea un problema—habla Madison seria

—Lo es, porque no me gusta que toquen y miren lo que considero mío—las palabras de Nicolas salen sin pensadas y eso provoca un calor en el cuerpo de Madison, pero lo disimula al negar con la cabeza.

—Fue solo una noche—aclara Madison

Nicolás la ignora y le pide al barman una nueva ronda de copas.

—Y aun asi no dejo de pensar en ti—habla Nicolás mientras tomaba su copa nueva

Y eso descolocó a Madison.

Porque ella sabía que Nicolas la buscaba, pero no sabía que pensaba en ella.

—Lo bueno es que no disfrutabas demasiado de ese beso—comenta Nicolas

—¿Observaste demasiado?---se burla Madison

—Lo suficiente para saber qué pensabas en mi

—Tienes un ego demasiado alto

—Pero ambos sabemos que ese beso no te gusto

—-¿Y qué pasaría si me gusto el beso?---Madison se acerca un poco sin apartar la mirada de él

—Pues dejame decirte que tienes un pésimo gusto —responde Nicolas tenso

—¿Celoso?---sonríe Madison

—Si

Madison bebe de su French 75 para ocultar la sonrisa que se formó en sus labios.

Nicolás por su lado, la veía con la misma intensidad de su noche anterior, pero todo mezclado con los celos que ardían en su interior al ver a la chica desconocida con un hombre que no era el.

—Deberias de dejar de verme así—habla Madison

—¿Y cómo te miro exactamente?

—Igual que la noche pasada, dispuesto a meterte en problemas y repetir lo que hicimos

—Y si deseo hacerlo, ¿qué hay de malo en ello?

Madison niega levemente mientras sentía el calor recorrer por todo su cuerpo.

Estaba cruzando una línea peligrosa, la cual podía costarle hasta su propio trabajo, pero no pidió negar que quería hacerlo. Esto era lo que en verdad ella quería. Diversión sin ningún tipo de ataduras. Nada demasiado serio.

Nicolas no la reconocía.

El no sabía que la mujer que estaba frente a ella ahora mismo, era su secretaria.

La misma la cual le recrimina cada aventura que tiene.

Y la cual siempre irrita sus días con sus actitudes demasiado profesionales.

¿Por qué no podría Madison aprovechar eso?

La noche que ambos pasaron, ninguno de los dos pudo olvidarla y ambos deseaban repetir.

—¿Sabes cual es el problema en todo esto?---pregunta Nicolas a Madison

—Ilumíname

—Que aun sin saber tu nombre, te he buscado por toda la maldita ciudad

Madison relame sus labios porque sus palabras eran totalmente ciertas, ya que ella misma había hecho ese trabajo su buscarla por orden de su jefe.

—Dime cómo te llamas—pide Nicolas

—Claire—Madison se presenta ante su segundo nombre

—Claire—murmura Nicolas, probando como el nombre de la mujer a su lado sonaba en sus labios.

—¿Y el tuyo?

—Nicolas—asiente él mientras sonreía

—Entonces Nicolas, ¿qué haremos esta noche?

°°°°°°°°°°°

Nicolas besa a Madison, mientras sus manos recorrían el cuerpo de ella. No sabía cuando volvería a verla otra vez y quería que esta noche fuera inolvidable para ambos.

Madison desabrocho su camisa mientras los besos de Nicolas bajaban por su mandíbula hasta el cuello de la mujer, donde mordisquea su piel logrando que ella suelte jadeos. Madison se deshace de su camisa y la lanza por la habitación. Lo empuja a la cama y se quito el vestido, quedando solo en ropa interior.

Madison se acomoda sobre su regazo y las manos de Nicolas se encuentran con las caderas de Madison. Ella le da una breve mirada antes de comenzar a besar su cuello, lentamente mientras contoneaba las caderas sobre su pelvis.

Las manos de Nicolas bajan por las nalgas de Madison y acarician su piel con lentitud, mientras ella bajaba sus besos por su pecho hasta llegar a su abdomen. El labial de Madison queda ligeramente marcado en ciertas zonas de su cuerpo y eso provoca una sonrisa por parte de Nicolas.

Madison desabrocha sus pantalones y Nicolas la ayuda a quitarlos. Ahora ella puede admirar aún mejor su cuerpo que hace unas noches atrás.

Madison enganchó sus dedos en la cinturilla de la ropa interior de Nicolas y la deslizó por sus piernas, liberando su miembro ya erecto. Bajo su atenta mirada, ella tomó entre sus manos y comenzó a acariciarlo de forma lenta, provocando que el tire su cabeza hacia atrás y jadee con sus ojos cerrados. Su rostro se tensa por el placer y Madison sonrió para luego realizar un nuevo movimiento.

Ella lame la punta de su miembro y él se estremece ante el toque de Madison, lo que la incita a seguir con su tarea y esta vez mete aún más parte de su miembro en su boca.

—Mierda—suspira Nicolas de forma agitada

Madison succiona un poco y baja aún más su cabeza, lo que provoca que una de las manos de Nicolas se ubique sobre su cabeza, incitando a tomar más de él. Baja hasta que su punta choca contra su garganta y las lágrimas bajan por sus mejillas.

El ritmo de Madison es lento, dejándolo disfrutar del momento y llevándolo poco a poco al límite. Sus jadeos y la respiración pesada le dieron aún más seguridad y acarició sus testículos, lo cual es el punto exacto para que su cuerpo se tense.

—Joder, estoy cerca—jadea

Madison aumentó su ritmo, esta vez yendo un poco más rápido lo que lo hace gemir y ella succiona con más fuerza.

Nicolas suelta un ronco gemido cuando llega a su clímax, en el mismo instante que su liberación se desliza por la garganta de Madison y ella recibe todo su semen. Se lo traga sin problema y Nicolas levanta su cuerpo con una sonrisa.

La tumba en la cama y en medio de besos repartidos por todo su cuerpo, le quita el sujetador, las medias negras y las bragas, dejándola completamente desnuda ante él. Separa sus piernas con una sonrisa pícara y comienza a repartir besos por el interior de sus muslos.

Un suave jadeo se escapa de los labios de Madison, al sentir la respiración de Nicolas sobre su centro. Su boca se cierra alrededor de su clítoris y la espalda de Madison se arquea cuando el placer recorre su cuerpo.

—Eres exquisita—murmura contra la intimidad de Madison

Un nuevo gemido se escapa de sus labios cuando uno de sus dedos juega con su entrada.

—Eres como una droga…

—Cállate y haz tu trabajo—espeta Madison de forma agitada

El se rie contra su piel y uno de sus dedos ingresa por su abertura. La mano de Madison se ubicó contra su cabello y lo tironeó mientras sus lametones se volvían mucho más agresivos. Un segundo dedo ingresa y un gemido abandona sus labios.

El placer recorría cada centímetro del cuerpo de Madison, su visión ya se encontraba desenfocada y apenas podía respirar bien. Sus piernas tiemblan sobre los hombros de Nicolas y ahoga un gemido cuando el orgasmo la golpeó con una fuerza brutal.

—Buena chica—murmura Nicolas

Ella atrae a Nicolas hacia ella y ambos se sumen en un apasionado beso con la misma intensidad de un comienzo. La mano de Nicolas se ubica sobre el cuello de Madison y da un apretón logrando que ella jadee ante la sensación y logra que se frote contra ella, buscando calmar el cosquilleo entre sus piernas.

Nicolas aleja para colocarse un condón y luego se ubica entre las piernas de Madison. Ella relame sus labios en el momento que se alinea en su entrada y gimió cuando ingresa de manera lenta, dejándola sentir cada bendito centímetro.

—Oh dios—tira la cabeza hacia atrás

Una risa se escapa de los labios de Nicolas, ronca y baja.

Sus bocas se vuelven a encontrar mientras él empieza a embestir su cuerpo y un gemido se pierde en la boca de ambos. Los dedos de Madison se enredan con el cabello de Nicolas y tiran de él a medida que el placer recorría todo su cuerpo.

La boca de Nicolas se encontró con uno de sus senos y gimió cuando una nueva embestida hizo temblar todo su cuerpo. Sus uñas arañaban su piel, tratando de contener el placer de su cuerpo.

Ubica una de las rodillas de Madison sobre su hombro, lo que permite que ella pueda sentirlo aún más profundo, rozando aquel punto que la volvía loca.

Dios, este hombre sabía lo que hacía. —Piensa Madison en medio de su nube de placer

Tras la llegada de un segundo orgasmo, ambos cambian la posición quedando ella sobre su regazo. Madison comenzó a mover sus caderas de forma lenta en medio de un fogoso beso por parte de ambos.

Las manos de Nicolas acarician la espalda de Madison, bajando de forma lenta hasta mi cintura y sus besos fueron a caer en mi cuello, mordisqueando mi piel mientras yo movía mis caderas al compás de las suyas.

—Nicolas—jadeo Madison cuando el tercer orgasmo comienza a crecer

—Aguanta un poco más… —murmura contra su piel

Ella muerde su labio mientras el calor recorría todo su cuerpo, su respiración se corta y le resulta imposible contenerse. Tras un grito deja soltar todo su placer y Nicolas gime contra su oído cuando llega a su clímax al mismo momento.

Ambos se quedan en la misma posición, besándose de forma lenta y disfrutando del cuerpo del otro.

Sin saber exactamente lo que el destino tenía preparado para ellos luego de esa segunda noche.

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