Demetrio se había mentalizado en que Evangelina iba a ganar la apuesta, pues la mujer era tan buena, que él mismo dudaba de sus habilidades; Cuando, en el último momento la muy perspicaz se dejó vencer. Así que el CEO, se quedó con las inmensas ganas de ahogarse con la flor de Eva.
Eva estaba sentada en su escritorio, supervisando los nuevos proyectos, que sus ingenieros le habían enviado; aunque intentaba concentrarse, su mente no dejaba de vagar en Demetrio, y las palabras que le dijo apenas s