Cuando Amber se despertó, ya Andrea no estaba en su cama. Así, que ella apresurada por ir al trabajo tomó una ducha rápidamente y bajó al comedor para tomar algo de desayuno, encontrándose con la sorpresa de que todos estaban sentados en familia para esperarla.
—Amber querida, siéntate a mi lado, vamos, te estábamos esperando —dijo Eva con una sonrisa, mientras ponía la mesa.
Amber sonrió en dirección de todos que la esperaban, y miraban como si fuera un ángel. Por alguna razón la acogían tan b