Final.
Habían organizado una enorme fiesta donde iban a asistir todos los empresarios de las distintas empresas Laureti. Demetrio tenía tres empresas, una de máquinas Android y iOS y otras de aplicaciones y videojuegos.
Eva se estaba terminando de vestir, cuando Demetrio entró a la habitación y nalgueo su glúteos con fuerza.
—Me debes una revancha —masculló arqueando una ceja…
Eva sonrió para besar a su italiano. Llenando su vista de esos ojos azules que tanto la enloquecía.
—Señor arrogante —s