14: Salvador.
Emiliano no había dormido bien, en realidad, no había dormido absolutamente nada.
Leer el correo de Massiel le había arrancado las ganas de descansar.
Era de noche, él reflexionaba sobre la razón por la que ella se había ido.
Tragó saliva en su soledad; Inés, como se había convertido en costumbre, no se encontraba allí, él le había restado cualquier importancia a su presencia de todas formas.
Emiliano tiró de sus cabellos, frustrado.
Si hubiese sabido que aquella noche de fiesta, la vería q