Capítulo 95.
Cierro los ojos y suelto un fuerte gemido, sintiendo placer cuando Jonah se aferra a la sensible piel de mi cuello, haciéndolo de una forma tan lenta pero tan buena…
—Jonah… —llamo su nombre entre jadeos, sintiéndome perdida por todo el placer que me da.
—¿Tienes idea de lo enfadado que estaba? —pregunta él contra uno de mis oídos— Mereces un castigo por hacer enojar así a tu alfa.
Jonah lleva su otra mano a mis nalgas, presionando mi suave piel sobre la tela del vestido. Sintiéndolo en esa