Capítulo 127.
A pesar de que esperaba que Jonah me hiciera a un lado para seguir trabajando, mi alfa me permite seguir sobre él, fingiendo que no ocurre nada.
Ante su evidente indiferencia, yo hago lo que se me da la gana con su cuerpo, comienzo a quitarle la corbata, y luego abro su camisa para poder tocar su pecho. Jonah aun atento a su computadora se ríe ligeramente, mientras que con una de sus manos me toma de la cintura y me abraza de forma estrecha.
—Creo que hoy mi querida secretaria esta un poco mas