Capítulo 104.
Mis manos se aferran fuertemente a la camisa de Jonah, ya que mi cuerpo inconscientemente busca desesperado una forma de apoyo, sintiéndome destruida y a la vez muy excitada por todo lo que esta ocurriendo, con dos de los dedos de Jonah estimulando mi interior sin descanso y sus labios aferrándose a mis pezones haciéndome temblar.
—Este lugar esta tan húmedo y estrecho… ¿Debería meter un tercer dedo? —pregunta él de forma provocativa.
—¿Estas loco? —pregunto entre gemidos— Eso seria demasiado p