Capítulo 103.
Cerrando los ojos y sintiéndome algo mareada, me aferro fuertemente al cuerpo de mi alfa con uno de mis brazos, mientras que con el otro sostengo a mi hijo firmemente contra mi pecho, intentando no resbalarnos.
El camino de regreso al departamento fue un poco mas difícil que la salida del aeropuerto, ya que en esta ocasión Jonah nos trajo prácticamente por el aire, saltando en lo alto de los diversos edificios de la ciudad, mientras mi hijo y yo debemos aferrarnos fuertemente a su fuerte lomo.