Cuando terminó la música, volvieron a sus asientos, Edward se sentó junto a Rebecca enfurruñado, Victoria mantenía una expresión de curiosidad, mientras que Elizabeth estaba seria y se puso aún más seria cuando Arthur se sentó junto a Rebecca.
¿Cuánto hacía que se conocían? ¿Era la chica del café con la que había visto a su hijo la semana pasada? Justo cuando pensaba abrir la boca para preguntar algo, el móvil de la rubia vibró y él se tensó.
- Lo siento, tengo que cogerlo, puede ser importante