Habían pasado tres días desde aquella noche lluviosa. Edward observaba cada paso que su secretaria daba dentro y fuera del despacho, buscando un hueco para que pudieran hablar del tema, a nadie se le escapaba que ambos estaban tensos por algo, pero muchos pensaban que era por el nuevo contrato multimillonario de Phoenix Games que estaba a punto de firmarse la semana que viene, al menos eso pensaba Elizabeth.
Rebecca estaba cansada de teclear todo el día, no eran más de las cuatro de la tarde,