9. Cambio radical
Gabriela
Esto es bueno, nada bueno hiciste una estupidez y ahora estas son las consecuencias.
Victor me regaña abrazándome por la espalda y yo siento que sus manos me queman porque no me lo merezco, a pesar de su molestia intenta ser amable y la rabia que siento conmigo no tiene cuándo acabar, tanto reclamar que no me defiende para terminar enredada con el primer imbécil que me hizo sentir importante, nada tiene sentido, no tengo justificación.
—Es un cambio extraño— continúa— pero ya sabemos