Me avergonzaba un poco que Seung-Yi me recogiera en un hotel tan modesto, pero esperaba que no fuera de esas personas que le daban tanta importancia al dinero y al estatus social. Todo el día estuve pensando en la manera de decirle que al volver a Corea no podría volver a verlo. No quería entusiasmarme mucho con él. Estaba dispuesta a enfocarme en mis estudios y en no pensar en el amor aún cuando me gustaba demasiado.
La recepcionista me llamó para decirme que un hombre preguntaba por mí en el