Mundo ficciónIniciar sesiónKatsumi se miraba en el espejo después de que el equipo de maquillistas y peluqueros profesionales salieron de la alcoba. Miró el reloj colgado en la pared, este marcaba las nueve en punto, había quedado lista; peinada y maquillada estaba envuelta en una bata blanca de seda, solo faltaba ponerse el vestido, dio un suspiro.
Su nueva vida estaba a punto de empezar. Bratt había comprado una casa en los suburbios, una hermosísima casa de lujo.







