Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz entró en la habitación cuando ANYA abrió las cortinas de golpe.
—Tienes que dejar de compadecerte de ti mismo, tienes que levantar tu trasero ahora.
Adrick abrió los con dificultad, trató de enfocar a ANYA, pero su visión era borrosa. Un ardor le recorría desde la garganta hasta el estómago.
No había







