Mundo ficciónIniciar sesiónKatsumi había entrado en la mansión a hurtadillas. Todo estaba oscuro y se dirigía a tientas hacia la escalera, cuando la luz de una lámpara se encendió y la voz de Adrick retumbó
—¿Sabes qué hora es?
—¡Por Dios! Me has dado un susto
—No deberías estar en la calle a estas horas
—¿De verdad







