Mundo ficciónIniciar sesiónMAYLA
—Han pasado horas—, me preocupé mientras miraba a mi compañero inconsciente, su rostro inexpresivo y tranquilo, tanto que casi parecía despreocupado. No era habitual en Marcus.
Mis ojos bajaron hasta su cuello que estaba vendado, el grueso material blanco mantenía a raya la hemorragia, igual que el mío.
Hacía unas horas que me había despertado y Martina y el m&eacu







