〚NARRADOR〛
Gianluca la levanta nuevamente, sentándola sobre una de las mesas de madera maciza, desplazando algunos libros sin importarle el desorden. Abre las piernas de Katerine, separándolas ampliamente, y se posiciona entre ellas. La mira a los ojos, con ese fuego italiano ardiendo en su mirada, recordándole que, aunque ella haya renunciado a un trono, ahora pertenece a un imperio mucho más peligroso y apasionado.
—Podrás haber dejado de ser la Reina del Reino Unido, pero aún sigues siendo la