El sonido de la comunicación cifrada llena el interior del vehículo a través del sistema de audio, mezclándose con el ruido lejano de la ciudad que continúa avanzando alrededor de nosotros como si nada estuviera ocurriendo.
Desde Calabria, Leo mantiene abierta la línea.
Puedo imaginarlo perfectamente sentado frente a sus monitores, rodeado de información que para cualquier otra persona sería imposible de interpretar: mapas, cámaras, rutas, movimientos de seguridad, patrones de tráfico y cientos