〚NARRADOR〛
El despacho que Ernest decidió usar está ubicado en el ala más privada del Palacio de Kensington. Incluso en la luz del amanecer, el lugar parece más oscuro de lo habitual, como si el tiempo se hubiera detenido entre esas paredes. Las cortinas de terciopelo burdeos filtran los primeros rayos del sol, que apenas logran tocar los bordes de la mesa de caoba, donde se apilan documentos, periódicos abiertos y carpetas con anotaciones meticulosas. Cada hoja es un recordatorio del golpe que