〚KATERINE〛
Incluso si logro terminar de saludar a todos y cada uno de los presentes en menos de quince minutos —lo cual veo muy difícil—, es imposible que logre alejarme, apartarme, sin que me siga la sombra constante de Agnes. Sus ojos no me pierden de vista ni un segundo. Incluso en un evento como este, mi padre mantiene sus ojos escrutadores fijos en mí, siguiendo cada movimiento, cada gesto. Sí, ante el mundo nos vemos como padre e hija felices, rey y futura reina, intercambiando sonrisas y