Mundo ficciónIniciar sesiónMientras salíamos del hotel seguí instruyendo a Gian. Que no fuera petulante y sobre todo que se olvidara de que era el heredero del capo Cian. Dejó de ser el hijo predilecto que todos se volvían locos por complacer. Ahora era un joven que tenía que luchar muy duro para sobrevivir. Estaba aquí para estudiar.
—Trata de saber a qué escuela pretenden ir y avísame —seguí ordenando. Él a






