Capítulo 62 — Crisis de celos
Darius creció rápido. Demasiado rápido, quizá.
A los seis meses, gateaba. Al año, hablaba — palabras simples, "mamá", "papá", pero las decía mirando ora a Cassian, ora a Julian, sin equivocarse nunca. Sus ojos de dos colores — uno dorado, otro de noche — veían lo que otros no veían.
Los gemelos, en cambio, tenían dos años. Corrían, trepaban, se peleaban. El mayor, Cassian junior — al que llamaban Cace — tenía los ojos dorados de su padre. El segundo, Julian junior