Capítulo 37 — Consejo de guerra
Las marcas del látigo aún no habían cicatrizado cuando Cassian convocó el consejo de guerra.
Elena acudió vestida con una túnica de cuero negro — la primera que le daban que no era transparente. Botas altas. Un puñal al cinto. Los hermanos no le habían pedido que viniera — la habían esperado, de pie frente a la puerta del salón del trono.
— Entras con nosotros —dijo Cassian.
— ¿Como qué?
— Como nuestra igual.
Cruzó el umbral. La sala estaba llena — unos cincuenta