Capítulo 13 – Reglas de la casa
A la mañana siguiente, Elena se despertó sola.
Las sábanas aún conservaban el calor de los dos cuerpos que la habían flanqueado, pero Cassian y Julian habían desaparecido. En su lugar, sobre la almohada vacía, un pergamino doblado en cuatro, sellado con cera negra con la efigie de un lobo.
Rompió el sello. Dentro, una letra masculina y apretada —dos letras, en realidad, entrelazadas como lianas.
Reglas de la casa, a partir de hoy:
1. No abandonarás la fortaleza s