En la clínica, después de leer mi informe médico, el doctor levantó la vista y me miró:
—¿Ha tomado alguna medicina recientemente?
—No.
Siendo sincera, siempre he sido una persona sana. Normalmente ni la fiebre ni los resfriados me afectan. Se me quitan solos en un par de días, sin tomar pastillas ni jarabes.
Pero los síntomas de hoy fueron tan raros y dolorosos que vine al hospital porque ya no podía aguantar más.
Inesperadamente, el doctor me miró con una expresión seria:
—¿Está segura de que