Mundo ficciónIniciar sesión– Bésame –le ordené.
Simplemente se levantó de su silla y se acercó despacio a mi boca, sus labios se deslizaban con dulzura por los míos. Sus manos reposaron en mis muslos, por momentos los apretaba, haciéndome erizar todos los vellos de mi piel.– Eres hermosa, Elena– susurró sobre mis labios, tomó aire.– Gracias –me sonrojé de inmediato.Él sonrió sobre mis labios.– Hazme el amor –dije separándome un poco de él subiendo mis brazos sobre sus hombros, c






