Eva
—Levántate, vampira, ya estamos llegando para encontrarnos con tu señor. ¡Quiero ver qué va a decir cuando escuche las noticias! —gritaba eufórico, Daniel o como me gustaba llamarlo, alfa gusano.
Se me revolvía el estómago de solo recordar lo ocurrido. El rey había utilizado su peor recurso en el peor momento. Le debía un favor, y no había dudado en cobrármelo. Aunque detestaba la idea, sabía que debía de estar realmente desesperado. Yo misma lo había herido, y había caído con cielito. Si e