En su computadora portátil, había un correo electrónico esperándola, aunque pensó que escribiría uno primero.
“Querida Emma,
Quería escribirte este correo para agradecerte sinceramente por acompañarme hoy a la librería Privat. Vuestra presencia hizo que esta salida literaria fuera aún más agradable y enriquecedora. Disfruté mucho de nuestras fascinantes conversaciones sobre libros y de los descubrimientos literarios que hiciste para mí. Su conocimiento y entusiasmo son verdaderamente inspirador