– Emma, no me gusta mentir. Su libro es realmente interesante y el título que le ha puesto es muy llamativo.
– Estaba pensando en cambiarlo antes de publicarlo...
– No, este título es el mejor, y además te dan muchas ganas de disfrutar la historia. Empecé anoche y leí más de cincuenta páginas antes de irme a dormir...
- En realidad ? ¡Qué buena noticia! ¿Pero tengo la impresión de que lo leíste sin pensar en las correcciones?
– Tu manuscrito es impecable, querida. Tus frases no son demasiado la