Eran las 10:30 p.m. cuando Amélie aparcó su coche delante de la casa de los Dupont.
– Te agradezco sinceramente que me hayas acompañado, te lo agradezco mucho.
-No te preocupes, querida. Nuestra amistad nos obliga a ayudar.
- GRACIAS ! Al menos sabes que tienes que estar ahí para tu amigo cuando lo necesita.
– No te preocupes querida, nos vemos mañana.
-No te preocupes, te veré mañana.
- Está bien ! Ya que estamos de vacaciones, más vale aprovecharlas al máximo.
- Oh sí ! Nos vemos mañana queri