Cap° 23
—Tal vez lo de gata callejera, lo cambiemos por salvaje mientras tenemos sexo, pero recuerda debes calmarte ahora tenemos público— Expreso Maximiliano, su voz era más fuerte de lo común. Por lo que fue imposible que los empleados que se encontraba afuera en los pasillos no pudieran escuchar. El rostro de Tanying se tornó de color rojo, podía sentir sus mejillas arde de nuevo. “Ese hombre se atrevía a ser tan descarado maldito seas hijo de p**a Maximiliano Cash”, maldijo en su mente Tanying nunca