Capitulo 58.
Capitulo 58.
Ada miraba a Lukyan con temor, solo con haber pronunciado el nombre de Iván el rostro de Lukyan se había oscurecido.
Lukyan la observó en silencio por un instante.
—¿Qué te ha hecho cambiar de opinión? hasta hace pocas horas me acusabas de ser un ser insensible, ¡un asesino!
De pronto, como si hubiera comprendido algo, se levantó de golpe y se acercó a Ada.
—Lo has visto ¿verdad? Él ha ido en tu busca. Dijo Lukyan cogiendo con fuerza su brazo, cuando vio la expresión de dolor