Capitulo 56.
Capítulo 56.
Con mucha suavidad, Lukyan levantó la mano y acarició la mejilla de Ada. Su piel era cálida, y el contacto enviaba escalofríos por toda su columna. Ella cerró los ojos, entregándose a la sensación. Por un momento el tiempo se paró, y todo lo demás se desvaneció.
Cuando sus labios finalmente se encontraron, fue como una explosión de sensaciones. El beso empezó con dulzura, casi tímidamente, como si ambos estuvieran descubriendo un territorio desconocido. Pero pronto, la chispa se