Capitulo 103.
Capitulo 103.
El fuego crepitaba en aquella vieja chimenea, lanzando pequeñas ascuas al aire. La pequeña Halley dormía, por fin, en una cuna improvisada hecha con mantas y cojines. Neriah se sentó en el suelo, de espaldas al fuego, con las piernas cruzadas y los ojos perdidos en las llamas. No había conseguido dormir nada en todo el día gracias a aquella dichosa mocosa.
Liam, de pie junto a una ventana, vigilaba el bosque. hacía horas que no se habían dirigido la palabra pero tampoco lo veía