Mundo de ficçãoIniciar sessãoGigi.
Abro mi bolso, saco un cigarro y lo enciendo, soy consciente de que Eva está embarazada y que el humo puede hacerle daño, pero lo necesito y ella no me dice nada, solo se mueve a un lado y voltea el rostro, se lo agradezco internamente, me voy a volver loca si no me calmo, ¡Joder! Tengo los nervios de punta y ni siquiera sé muy bien porque, todo esto me huele mal, no se siente correcto y los vellos erizados en mi cuerpo me lo est







