Mundo de ficçãoIniciar sessãoEva.
Jacob y yo no bailamos solo una canción, mucho menos dos o tres, antes de darme cuenta es casi media noche y nosotros seguimos moviéndonos el uno junto al otro, Jacob no deja de hacer bromas a mi oído y yo no he podido parar de reír desde que todo este juego ha comenzado. El hombre es jodidamente gracioso, casi parece perfecto y me aterra, porque si algo he aprendido de toda esta situación es que absolutamente nada es tan perfec







