Mundo ficciónIniciar sesiónEros.
–Debemos volver al campamento, no podemos quedarnos mucho tiempo aquí, es un manantial, probablemente ya lo tienen localizado – le digo a Eva que está tumbada sobre mi pecho cubriéndose únicamente con mi camiseta blanca.
–Claro – se muestra silenciosa y sumisa, lo cual es muy extraño teniendo en cuenta que la mujer tiene un temperamento de los mil demonios. Eva se pone en pie, yo hago lo mismo tra







