Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlimceceg miró a Tuva Eke sin poder entender claramente lo que él le decía. Todo era tan confuso, y no lograba hacer que su cerebro funcionara tan ágilmente como lo deseaba.
—¿Su apellido? —preguntó confundida—. No lo entiendo, señor Yul. Además, ¿quién es su padre? Y por qué estaría interesado en protegerme… La verdad es que estoy muy desorientada con lo que dijo.







