POV Amatissa
Estaba en esa habitación, con la mirada clavada en el techo agrietado, como si en esas líneas pudiera encontrar respuestas que mi mente ya no podía darme. El tiempo había dejado de existir para mí. No sabía si habían pasado horas, días o semanas. Todo se sentía igual: pesado, asfixiante, interminable.
¿Cuánto tiempo llevo aquí? No lo sé.
La pregunta flotaba en mi cabeza, una y otra vez, como un eco cruel que no encontraba salida.
¿Saldré algún día de aquí? No lo sé.
Ese “no lo sé” e