Bip, bip, bip…
Contraseña incorrecta.
El sonido repetitivo quedó flotando en el aire como una advertencia que no alcanzó a procesar del todo. Por un instante me quedé inmóvil, confundida, tratando de entender qué estaba pasando… pero no tuve tiempo.
Porque Azrael me arrastró de nuevo a él.
Mi espalda se arqueó involuntariamente cuando volvió a hacerme perder el control. Un gemido escapó de mis labios, débil, entrecortado, y él lo apagó besándome, profundo, intenso, como si en ese beso quisiera b