POV Ainoha
Lo miré sin poder creer lo que acababa de hacer. Mi mano aún estaba en el aire, temblando, como si no me perteneciera. Le había pegado a Francisco frente a todos.
El sonido del golpe seguía retumbando en mi cabeza, más fuerte que el murmullo que comenzó a crecer a nuestro alrededor.
Sentí las miradas clavarse en mí como agujas. Algunas sorprendidas, otras juzgándome, otras simplemente expectantes, como si estuvieran presenciando el inicio de una tormenta que ya no podía detenerse.
El