POV Amatissa
Entré por la puerta, como si nada, con esa sonrisa que tanto me había costado mantener a raya. Mis pasos eran tranquilos, casi ceremoniosos, y cada mirada que lanzaba a los presentes llevaba consigo un filo invisible.
Podía escuchar mi corazón latiendo acelerado, no de miedo, sino de excitación; la adrenalina de verlos perder el control sobre la situación me resultaba embriagadora.
—¿Qué es lo que pasa aquí? —dije, intentando un tono despreocupado, mientras me apoyaba casualmente en