POV Anyra
Al día siguiente, por fin pude verla.
Había esperado ese momento con una mezcla insoportable de ansiedad y amor, como si mi corazón no pudiera seguir latiendo con normalidad hasta tenerla frente a mí. Cuando la trajeron en una pequeña cunita, sentí que el mundo entero se detenía.
Y entonces la vi.
Era tan pequeña… pero perfecta.
Mi bebé. Nuestra hija.
El aire se me quedó atrapado en el pecho, y por un segundo sentí que las lágrimas me iban a traicionar antes incluso de poder tocarla. E