POV Azkariel
Mi hija tuvo que quedarse en la incubadora.
Esa fue la primera realidad que me golpeó al salir del quirófano, pero no fue la más dura. La más difícil era otra: Anyra aún no despertaba del todo, y cada segundo sin noticias de ella me desgarraba por dentro.
Yo no podía pensar con claridad. Solo podía sentir este miedo.
Un miedo primitivo, profundo, que me apretaba el pecho como si alguien me estuviera arrancando el aire lentamente.
Caminaba de un lado a otro del pasillo del hospital s