POV AZKARIEL
Mis ojos se abren casi con horror.
Por un instante, siento que todo se detiene. El aire, las voces, incluso mi propio pulso. NY entonces… rio. Sí, rio.
Una risa seca, incrédula, casi burlona, como si todo esto fuera una broma de muy mal gusto.
—Oye, niño… yo no tengo hijos.
Mi voz suena firme, incluso despreocupada. Pero por dentro… algo no encaja.
Miro alrededor. Todos nos están mirando.
No es curiosidad lo que veo en sus rostros… es tensión. Expectativa. Juicio. Y entonces mis ojo