Mundo ficciónIniciar sesiónBorrarla
Alessio
El sudor corría por mi frente y la rabia se apoderaba cada vez más de mí. Azotaba a Deyna como la perra que era. La muy maldita lo disfrutaba. En mi cabeza solo se proyectaban una y otra vez aquellas imágenes de Gina. Por eso insistió tanto en marcharse anoche. No sabía cómo fui tan estúpido para confiar en ella, pero sí sabía que su coño caliente y apretado me







