POV ANAHÍ
Salí del hospital con una sensación extraña en el pecho.
Durante unos segundos permanecí de pie frente a la entrada, mirando el enorme edificio que acababa de dejar atrás. No sabía exactamente qué estaba sintiendo.
Había pasado demasiado tiempo viviendo entre médicos, tratamientos, preocupaciones y decisiones que parecían pertenecer a otras personas.
Ahora estaba libre.
Pero, al mismo tiempo, me sentía perdida.
Miré mi viejo automóvil estacionado unos metros más adelante.
En el maleter