POV Eva
Cuando mi niña nació, el parto se adelantó un poco al de Gianna. Apenas unas semanas antes, nuestra pequeña decidió venir al mundo como si ya no pudiera esperar más tiempo para conocernos.
Y aunque todo ocurrió antes de lo planeado, nació perfecta.
Perfecta.
Todavía recuerdo el instante en que escuché su llanto por primera vez. Mi corazón tembló tan fuerte que sentí que iba a romperme en lágrimas incluso antes de verla.
Pero el parto no fue sencillo.
Mi pequeña no estaba bien posicionada