Salí del Gran Salón hacia afuera, buscando desesperadamente alguna señal de Silvano. Su molestia era palpable en sus ojos y en la frialdad de su expresión en el preciso instante en que mi padre dio la noticia. Sentí su incomodidad claramente al presenciar ese momento.
Traté de ubicarlo con la mirada, pero por más que busqué en todo el oscuro jardín, no pude hallar su figura. De repente, sentí una presencia detrás de mí y una mano se apoderó de mi brazo, tirando con tal fuerza que solté un chill